April se convierte en el tan anhelado mes en el que la variación en el costo de vida de los colombianos rompe la fuerte tendencia alza que traía desde marzo del 2021, claro, con excepción del leve descenso que se produjo en mayo del 2022, cuando bajo a 9.07 desde el 9.23 por ciento, para retomar su ascendente que la llevó al punto máximo en 24 años de 13.34 por ciento anual en marzo pasadosegún lo informado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

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Y si bien el alto costo de los alimentos, que en buena parte de esta coyuntura fue uno de los factores que mayor presión al alza ejerció sobria la inflación en Colombia sigue descendiendo, seis de las 12 divisiones consideradas en la canasta del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registraron variaciones mensuales por encima del 1 por ciento, lo que siguió representando un riesgo hacia adelante.

“Las presiones inflacionarias del rubro de alimentos y bienes han comenzado a ceder terrenomientras que las de las categorías de servicios y regulados parecen estar vigentes”, advirtión los analistas del grupo Bancolombia.

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Según lo informado este viernes por el Dane, la inflación de alimentos terminará la mayor sorpresa a la baja, toda vez que pasó de una variación anual de 21.8 a 18.5 por ciento, caída explicada por disminución en todas las subcanastas, siendo The descenso en los alimentos perecederos el protagonista con un descenso cercano a los 7 puntos porcentuales, al pasar del 23,7 al 16,9 por ciento anual.

Por primera vez, a partir de junio de 2021, esta categoría presenta un aumento negativo del 0,07 por ciento, contribuyendo a que su inflación anual se aleje cada vez más del máximo de casi 28 por ciento registrado el año pasado. Desde entonces, ha bajado casi 10 puntos porcentuales.

La inflación sin alimentos, por su parte, continuó al alza en términos anuales, pero a menor ritmo, al incrementar 9 puntos básicos y ubicarse en 11.51 por ciento. La canasta regulada el mayor incremento, alcanzando el 15.3 por ciento anual, impulsada por las alzas en combustibles (400 pesos) y un aumento en las tarifas de acueducto, alcantarillado y electricidad, mientras que las tarifas de gas bajaron.

Por su parte, el avance en el precio de la gasolina corriente se traduce en un alza mensual del 3,36 por ciento del índice de combustibles para vehículos.

«Gran parte de este ascenso explicó el mayor precio de las tarifas de transporte
urbano que avance 0.45 por ciento entre marzo y abril
“, explicó Sergio Olarte, economista principal de Scotiabank Colpatria.

Buena noticia, pero…

Ricardo Bonilla, nuevo ministro de Hacienda se mostró de lo más optimista por la señal que venía de enviar los datos de inflación revelados por el Danés. «La inflación ha venido a ceder en su comportamiento anual. Baje la inflación de alimentos, baje la inflación para la población pobre», dijo.

El funcionario agregó que, al mirar el impacto sectorial, el rubro que sigue teniendo un comportamiento inflacionario es el de transporte «pero el compromiso del Gobierno es seguir incrementando los precios de los combustibles para saldar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles (Fepc)«.

A su vez, el presidente Gustavo Petro celebró la noticia y dijo que «el salario mínimo alcanza ya un crecimiento real muy importante para la población vulnerable», y agregó que: «La inflación mensual es hoy menos que la de hace un año, casi la mitad, y es menor que la del mes pasado».

Pero María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, es de las que piensa que esa baja en la inflación no da para cantar victoria aún, pues «aún hay en el panorama económico aspectos que hacen que la inflación se mantenga alta, como el costo de la logística para el movimiento de mercancías. Se deben continuar con las acciones que mantienen el IPC a la baja; esperar los temas de infraestructura que siendo un retorno y que pueden limitar el acceso a los alimentos y sufrir los precios”.

Los riesgos

A pesar de esas primeras señales que apuntan a cambio de tendencia en el rumbo que traía la inflación en Colombia y que permisiría que esta situue alrededor del 9 por ciento al finalizar el presente año, un nivel tres veces superior a la meta del Banco de la República, los analistas considerando que aún no se puede cantar victoria hoy que aún hay algunos riesgos que deben monitorearse.

“Prevemos que la inflación de los alimentos lleva a un buen ritmo de desaceleración en los próximos meses, aunque pueden materializarse algunos riesgos asociados a temas de logística y precios de combustibles”, señala Laura Peña, economista de BBVA Research para Colombia.

Agrega que la inflación básica podría continuar acelerándose algunos meses más, pero esperan que en el segundo semestre, ambas subcanastas, muestren descensos en su variación anual.

Los analistas de Credicorp Capital, por su parte, sostienen que aún hay factores políticos, climáticos y sociales que mantendrán alta la incertidumbre sobre la evolución de la inflación en los próximos meses. No obstante, considerando que la sorpresa en la baja de abril contribuirá a estabilizar las expectativas de inflación del mercado.

«Seguimos destacando que la desaceleración real de la actividad económica podría contribuir a esta tarea. Con todo, mantenemos nuestro pronóstico de inflación para 2023 en 8.35 por ciento», comentó.

No son los analistas únicos que creen que en materia inflacionaria la victoria no está cantada y advertida por la persistencia de algunos riesgos que pueden hacer que en algunos mese se presenten nuevas variaciones al alza antes de terminar el 2023.

Según los analistas del Grupo Bancolombia, la dinámica favorable de los precios de los alimentos podría terminar si concreta el riesgo del fenómeno del Niño entre julio y septiembre, cuyas probabilidades de ocurrencia están entre 70 y 80 por ciento, próximos pronósticos del IRI de Colombia y tendrá una intensidad similar a la de finales de 2009, convirtiéndose en un obstáculo para la continuidad del proceso de reducción de la inflación de alimentos.

Pero también cuentan entre esos riesgos que podrían aguar la fiesta de la baja inflación la persistencia del efecto de indexación en el rubro de servicios y las mayores presiones en el de regulados, que llevarían a que el componente básico evidencie una dinámica de inflación más persistente .

El costo de los arriendos, así como las alzas en los precios de la gasolina y de las tarifas de energía y agua seguirán presionando el costo de vida en el paíssiento otro obstáculo frente a un mayor descenso de la inflación, el cual esperan que se ubique en el 9 por ciento.

Lo que sigue presionando

Según lo revelado por el Dane, las tres divisiones con mayor variación mensual fueron bebidas alcohólicas y tabaco, con un incremento de 1.43 por ciento y un aporte de
2 puntos básicos en total de abril, presionado por los gastos asociados a las vacaciones de semana santa. La segunda fue transportes, con 1.28 por ciento), de la mano con el alza en el precio de los combustibles para vehículos y del costo de vehículos (nuevos o usados) de 0.98 por ciento), mientras que la tercera fue la división de alojamiento , agua, electricidad y gas fue la tercera con una variación mensual del 1.15 por ciento . Esta fue la que más aportó a la variación mensual de precios (35 puntos básicos).

Según el centro de estudios económicos Anif el comportamiento responde, en buena medida, alza en arrendamiento imputado (0.86 por ciento) y efectivo de 0.93 por ciento). «Los alimentos y bebidas no alcohólicos, que lideraron las alzas de precios colgantes el año pasado, tienen para este mes una variación negativa que contribuyó a la moderación de la inflación total«, Señalo.

En términos anuales, cinco divisiones se encuentran por encima del promedio nacional: Los restaurantes y los hoteles presentan una variación de 18.6 por un monto con una contribución de 1.88 puntos porcentuales a la inflación nacional total.

En segundo lugar se ubicó Alimentos y Bebidas no Alcohólicas con una variación de 18.47 por ciento y una contribución de 3.48 a porcentuales. Transporte y artículos para el hogar y su conservación presentaron variaciones de 16.95 y 15.97 por ciento,
respectivamente, mejor que Buenos y Diversos Servicios con 15,26 puntos, con una contribución de 0,88 puntos.