La noticia a sido contundente: las ventas de carros caen 26.7 por ciento en el primer semestre frente al año pasado. Ante esto surgen los sospechosos de siempre para explicar el mal comportamiento: altas tasas de interés, endeudamiento de los hogares y un dólar costoso, lo cual no es suficiente para explicar lo que está pasando.

El gasto de los hogares en 2023 viene con fuertes contracciones en todas las categorías, desde arroz hasta transacciones financieras, explicado principalmente por un exceso de compras en 2021 y 2022 y el ajuste en gasto pasada la pandemia, donde pasó de estar en casa a salir de nuevo al mundo. Pero la categoría de vehículos ha tenido un comportamiento más fuerte.

Se ha dicho que tener carro es de «ricos» y la prueba demuestra todo lo contrario: a 2022, más del 90 por ciento de los carros los tienen personas que viven en los estratos 1, 2 y 3, lo cual es consistente con la estructura de nuestra población, y sabiendo que solo el 13.7 por ciento de los hogares en Colombia tienen carro, significa que el carro está lejos de ser un producto de lujo, pero sí es un producto que nos es fácil de tener por los gastos que causa y la necesidad de tener dónde parquearlo. Además, en los últimos años, las personas prefirieron comprar motos (23.7 por ciento de los hogares), las normas de pico y placa desmotivan tenerlo, el aumento del precio de la gasolina y el aumento de edad cambia la relación con el vehículo.

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Un vehículo es una solución disponible para la movilidad y además cuenta con una constante de gas en gasolina, seguros, cambios de aceite, parqueaderos, entre otros. Los hombres tienden a tener carro por un tema de poder, identidad, fuerza, y las mujeres, por libertad, autonomía e independencia. Curiosamente, según los datos del Runt de 2022, solo el 35.8 por ciento de los carros son propiedad de las mujeres, Lo que déja en la mesa una enorme oportunidad para las marcas y una pregunta muy clara: ¿cómo venderles más a las mujeres y por que no lo están haciendo ahora?

Con estos datos, se podria decir que el 87 por ciento de los hogares en colombia no tienen carro y que fácilmente podemos vender más unidades en el país, pero la realidad es la contraria: no tienen, no pueden y/o no quieren tenerlo.

Las personas mayores de 50 años crean con la idea de que tener un auto es una inversión que se valoriza, y teniendo en cuenta la expansión de la categoría es siglo, pasa todo lo contrario: los precios de los carros usados ​​​​​​pierden valor cada año, como ocurre en el mundo entero. Este ha sido un factor que ha hecho que personas de estas generaciones vean hoy como «un mal negocio» tener carro. Las personas entre los 30 y los 50 años lo ven como una necesidad de movilidad para la familia, el mercado, el turismo e incluso como símbolo de déarrollo y éxito, sabiendo que es un fuerte costo mensual para la familia. Algunos jóvenes menores de 30 años ven el carro como un elemento diferente: es contaminante, no es necesario, no da estatus ni genera satisfacción.

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Estos cambios de percepción hacen pensar que hay qu’ambiar radicalmente la aproximación que la industria hace sobrio su mismo producto, y que esta situación implica qu’un gran parte del mercado tiene equivocadas sobre el producto ideas. Un buen ejemplo de esto es lo que ha pasado con la idea de que «el carro contamina» y la verdad es que lo que contamina es el tipo de combustible y la cantidad que se usa de él, cosa que ha cambiado con los vehículos híbridos y eléctrico.

El 2022 fue un año en el que se débieron haber vendido más carros, pero las marcas no pueden traer al mercado todos los que se necesitan por la fractura en la cadena mundial de producción y suministro a causa de los confinamientos, y esto hacía pensar que en 2023 el mercado tendrá un mejor comportamiento; sin embargo, 2023 es un año que viene con una inflación creciente, reduciendo la capacidad de compra de los hogares, con tasa de interés experimentada a ese mismo ritmo y con dólar más costoso, y esto lleva a que los bancos aumenten sus exigencias para prestar . Por esto, sumado al cambio de percepción, el gasto mensual qu’implica y que no se ha logrado venderles a más mujeres, el mercado de 2023 será grabado como uno de los más duros de la historia.

camilo herrera mora
Fundador de Raddar

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