Con la instalación de una nueva legislatura del Congreso de la República también se retomarán las debates sobre la reforma de las pensionesQue el 14 de junio fue aprobado por la Comisión Séptima del Senado.
A la iniciativa del Gobierno Nacional, que ha sufrido algunos cambios en medio del trámite, hace falta un debate más en la Plenaria del Senado y otros dos en la Cámara de Representantes para que pueda convertirse en ley.
(Lea también: Catorce señales de alerta tras aprobación en primer debate de la reforma pensional)

La ministra de Trabajo, Gloria Inés Ramírez, en la radicación de la reforma de pensiones.
Sergio Acero/El Tiempo
Las medidas que se han propuesto representan mayor costo para las finanzas públicas
Las modificaciones que más resaltan sus aquellas que impactan en el régimen de transición, así como la edad requerida para poder ser beneficiario de los pilares solidario y semicontributivo.
El objetivo principal que han tenido esos ajustes es beneficiaria a las mujeres en el panorama pensional y, aunque la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) reconoce que es un objetivo loable, asegura que las medidas que se han propuesto representan mayor costo para las finanzas públicas y no resuelven los verdaderos problemas de fondo.
En el texto aprobado en primer debate establece que las mujeres que cuentan con un mínimo de 750 y los hombres que cuentan con al menos 900 semanas cotizadas se les seguirá aplicando las normas de la Ley 100 de 1993.
A su vez, las personas que cumplen estos mismos requisitos y les falten menos de 10 años para tener la edad de pensión tendrán dos años para cambiarse de régimen.
Además, otro ajuste importante en el que se diferencia a hombres y mujeres est la edad mínima con la cual pueden acceder a los pilares solidario y semicontributivo.
Anteriormente, esos dos pilares requerían que todos los beneficiarios sucedieran mayores de 65 años, junto con otros requisitos específicos. En los cambios realizados se busca que las mujeres puedan acceder a esos beneficios desde los 60 años.

Anif se dio a la tarea de realizar un análisis para determinar cuál será el impacto fiscal que traen estos cambios y en cuanto aumentara el gasto del gobierno como porcentaje del producto interno bruto (PIB) y concluyó, en primera medida, que dentro de los pilares solidario, semicontributivo y contributivo se observaron aumentos marginales en el costo fiscal.
Es en la transición y en la ventana pensional donde se observó el aumento más importante en el costo fiscal
Estos incrementos se generan principalmente por el aumento en el número de beneficiarios de los programas contemplados en la reforma para reducir la dificultad de que las mujeres puedan acceder a ellos (60 años las mujeres y 65 años los hombres) y por la extensión de la transición para la aplicación completa de la reforma.
Ahora, es en la transición y en la ventana pensional donde se observó el aumento más importante en el costo fiscal. Bajo la nueva transición, en la que ahora se permite que las mujeres con un mínimo de 750 semanas y los hombres con 900 semanas y que estén a menos de 10 años de pensión puedan trasladarse de régimen, el costo ascenderá a 20,1 por ciento del PIB al 2100.
Esto es 3.3 veces mayor que el costo anterior y supone una fuerte presión fiscal para el Gobierno. Más específicamente, el aumento en la llamada ventana pensional ocurre porque hay un mayor número de personas que pueden empeorar el cambio de régimen. Esas personas son en su mayoria aquellas de bajos ingresosque es donde se concentró la mayoría de las cotizaciones en el sistema.
Además de los cálculos, el centro de estudios económicos Anif asume un escenario en el que los cotizantes racionales (es decir que les va mejor trasladándose a la hora de calcular su mesada) efectivamente se trasladan. El costo generado por ese cambio en el proyecto de reforma es de 14 puntos porcentuales adicionales con respecto al escenario inicial.
(Lea también: Calculo de mesadas: así sería tras lo aprobado de la reforma pensional)

Debate sobre reforma de pensiones en la Comisión Séptima
En este sentido, y tomando en cuenta los cambios mencionados anteriormente, el Valor Presente Neto (VPN) del pasivo pensional a 2100 será ahora de 170,3 para el PIBlo que significó un aumento en 22,2 puntos porcentuales pero en relación a la propuesta original de la reforma de pensiones.
La decisión afecta tanto al ahorro de las mujeres como al agregado de las finanzas públicas
Otro aspecto que analizó Anif fueron los efectos del reciente fallo de la Corte Constitucional, el cual dice que las mujeres pueden pensionarse con minimo 1.000 semanas cotizadas (hoy son al menos 1.300 semanas).
Si está claro que las mujeres enfrentan mayores barreras a la hora de cotizar en un empleo formal y les es más difícil con los requisitos para pensionarse, Anif señala que reducir el número de semanas de cotización sufrirá que el ahorro que realizan las mujeres Durante su vida productiva sea menor.
Esa consecuencia de la decisión afecta tanto al ahorro de las mujeres como al agregado de las finanzas públicas, al tener que financiar un subsidio más alto.
Como consecuencia de las nuevas presiones de gas y teniendo en cuenta un escenario en el que entre en vigor la reforma que hoy se tramita con el umbral de tres salarios mínimos en su pilar contributivo, según los cálculos de Anif.
Es decir, además del pasivo que se mencionó anteriormente y que equivale a 170.3 por ciento del PIB con la propuesta de reforma, la decisión de la Corte lo aumenta al 217,8 por ciento del PIB.
(Lea también: Reforma pensional: los puntos que siguen preocupando entre expertos y AFP)

En este punto, Anif insiste en la necesidad de reducir el umbral del componente público de la cotización a un salario mínimo. «En ese caso se estaría acotando verdaderamente el subsidio y focalizando en las personas que realmente lo necesitan», agrega.
El origen de fondo de esas diferencias recae en problemas estructurales del mercado laboral
Ahora bien, pas es claro qué ocurrirá con aquellas mujeres que coticen más de 1.000 semanas y cuál est la tasa de remplazo que les aplicaría. De permitirse las semanas adicionales, aumentaría el pasivo vía mayores subsidios, pero si no se permite esta modalidad, no habia incentivos para realizar puertas adicionales, con los que se dejarían de percibir ingresos para Colpensiones. Es decir, por lado y lado se abriría el hueco fiscal.
El mayor reparo a la decisión de la Corte —segura Anif— es que los problemas qu’enfrentan a las mujeres en el sistema pensional no hay solución desde reducir las cotizaciones semanales.
Si está claro que existe una desventaja en el acceso a las pensiones por parte de las mujeres frente a los hombres, el centro de estudios económicos manifiesta que el origen de fondo de esas diferencias recae en problemas estructurales del mercado laboral.
Por lo tanto, para poder garantizar un acceso más equitativo al sistema de pensiones, el esfuerzo debería realizar una garantía de condiciones equitativas dentro del mercado laboral y no a través de este tipo de medidas que favorezcan a moden sobre otro, revelando además un alto costo fiscal.
