Hay municipios del país en los que no se actualiza la información catastral desde hace 30 años, como algunos de los circunvecinos a Bogotá, Medellín o Cali, que han experimentado un importante desarrollo urbanístico. Hay otros lejanos y no tan lejanos a los que nunca se ha llegado. No se sabe qué hay en los predios, si se desarrolla alguna actividad ni de quién son.

El meta del gobierno de Gustavo Petro es tan ambiciosa como retadora: pasar del 9 al 70% del descuento catastral con enfoque multipropósito de aquí al 2026, lo qu’implica conocer a fondo y por primera vez que hay en cada uno de los predios de regiones apartadas como Guainía, Guaviare, Vaupés, Amazonas y Chocó.

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En total, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac) calculó que hay 81 zonas rurales que nunca han tenido una actualización catastral. De ellas, 26 están en regiones apartadas y ahora se quiere identificar cada una de ellas para saber cuál es su área, si en ellas hay construcciones, se déarrolla alguna actividad oa quién pertenece.

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Esta información no solo se utilizaría para el cobro de impuestos, sino también para que las entidades correspondientes puedan distribuir las ayudas necesarias, como entregar subsidios y beneficios económicos, aportar en protección jurídica de la propiedad y elaborar cartografía tanto para la reforma integral rural en cuanto a la planificación ambiental, entre otros.

El desastre multipropósito será clave en el avance de la reforma rural integral.

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Juan Pablo Rueda Bustamante / Archivo EL TIEMPO

Sin embargo, el reto por delante es descomunal: actualizar de manera física, jurídica y económica 80 millones de hectáreas repartidas en 660 municipios del país en los tres años y medio que le quedan ya al gobierno.

Sí que tan bien el meta que se trazó en el Plan Nacional de Desarrollo es llegar al 70 por ciento, el Igac le apunta aún más alto, a actualizar el 80 por ciento del país. Así, de los 10,9 millones de hectáreas que se encuentran en estos momentos actualizados, lo que representa solo 9,6 para el centro de la zona geográfica del país, pasará a tener 90,2 millones aquí al 2026.

Gustavo Marulanda, director de Igac, confiesa que el mayor esfuerzo sera entre este y el proximo año. Para 2023, la meta se actualiza a 34,9 millones de hectáreas en 2023, en 2024 serían otros 26,1 millones de hectáreas, en 2025 aproximadamente 23,3 millones de hectáreas y en 2026 en 5,9 millones de hectáreas.

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Avances

En 2022, la autoridad catastral finalizó 17 procesos de actualización. Entre los municipios están de Boyacá como Betéitiva, Socotá y Tasco, donde no entraba el Igac desde hacía décadas, o algunos de Cundinamarca como Gachancipá.

Y ya para este 2023, tiene programado intervenir 73 municipios. Sin embargo, estas actualizaciones están supeditadas a los procesos de contratación, a las consultas previas con los diferentes grupos étnicos ya que se tenga el presupuesto oportuno.

Muchos de estos territorios están en departamentos del norte del país como Córdoba, Sucre, Bolívar y Cesar, donde el Gobierno se quere enfocar en comprar tierras para repartirlas a los campesinos en medio de la reforma agraria, pues es donde están algunos de los predios más productiva y subutilizada.

Por ejemplo, este año se centrarían en actualizar municipios como San Carlos, Puerto Libertador, Tierralta y San José de Uré, en el departamento de Córdoba; El Peñón, Montecristo, El Carmen de Bolívar, San Jacinto, Zambrano, en Bolívar; o Guaranda, San Onofre y Tolú Viejo, en Sucre.

Sin embargo, entrarían a otros territorios más apartados como algunos del Caquetá (El Doncello, El Paujil y Puerto Rico) e incluso actualizarían el Parque Nacional Natural Paramillo, ubicado entre los departamentos de Córdoba y Antioquia.

Igualmente, en el listado programado para empezar este año están otros más cercanos de Boyacá como Boavita, Cerinza, Covarachía, Cuítiva, Gámeza, Monguí y Tipacoque.

Gustavo Marulanda, director de Igac.

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Sergio Acero/El Tiempo

Aunque todo este proceso recae sobre la máxima autoridad catastral, que es el Igac, también hay 45 habilitados gestores que encargan de adelantar los procesos de formación, actualización, conservación y difusión catastral, así como los procedimientos del enfoque multipropósito.

Algunos de ellos son la Unidad Administrativo Especial de Catastro Distrital Bogotá; los departamentos de Cundinamarca, Antioquia y Valle del Cauca; el área metropolitana de Barranquilla o Bucaramanga; el distrito de Cartagena o municipios como Cajicá, Tuluá y Sopó, entre otros.

Adicional a ello, está la Superintendencia de Notariado y Registro, la cual ejerce la inspección, vigilancia y control al ejercicio de la gestión catastral.

Se necesitan $4 mil millones

Levante la actualización catastral de Colombia del 9,6 por ciento actual al 80 por ciento de aquí a que se acabe el gobierno cuesta cerca de 4 billones de pesos, de Marulanda. El problema es de donde va a salir tal cantidad de recursos año año.

De momento, para este 2023 ya se cuentan con ellos. El Igac ha recibido 130.398 millones de pesos consignados en el Presupuesto General de la Nación para la expulsión del proyecto de desastre multipropósito, financiado con recursos de la Banca Multilateral y recursos de la Nación.

Y para poder asegurar las metas en la adición presupuestal que se produjo en el Congreso se contemplaron más de 300.000 millones de pesos. Estos serán destinados principalmente a financiar procesos de actualización, levantamiento de insumos cartográficos, cumplimiento de los procesos de consulta previa y al fortalecimiento de la capacidad tecnológica e institucional de la entidad.

Otros recursos disponibles en fuentes extrapresupestales a la hora de realizar la ejecución de procesos de actualización provienen de cooperantes internacionales, entre los cuales destacan Usaid, el Reino Unido, la Agencia Francesa de Desarrollo y el Fondo del Biocarbono.

Según el Igac, los costos dependen del alcance y la complejidad de cada territorio. Por ejemplo, existen variables como accesibilidad, infraestructura, disponibilidad de servicios o recursos (cartografía, geodesia).

Igualmente, puede variar en función del área a intervenir, la dinámica inmobiliaria, el número de presupuestos estimados y el grado de desactualización.

El Igac dice que ha llevado personal a los distintos territorios apartados del país para hacer que el desastre multipropósito no sea eficiente.

No se irá predio a predio, y se formará a actores locales

El Igac dice que ha llevado personal a los distintos territorios apartados del país para hacer el catastro multiproposito ninguna serie efectiva. Por ello, la entidad está formando a personas en los territorios para que ellas mismas puedan hacer la actualización guiada, eso sí, por profesionales.

En un primer nivel, lo formaban los campesinos, los indígenas y las comunidades afro, entre otros, porque ellos mismos tienen conocimientos catastróficos básicos. Y, en un segundo, se hará lo propio con técnicos y profesionales en territorio que s’encarguen de coordinar a los diferentes grupos.

adams, la idea que se esta contemplando no es ir predio a prediosino aprovechar la inteligencia artificial y la ciencia de datos para ver los cambios que van teniendo los territorios e ir de manera presencial solo à aquellos en los que se estrictamente necesario.

Para ello, será clave avanzar en la generación de la cartografía del país con fines catastrales. En el terreno rural, Marulanda cuenta que se usarán escalas que permitirán ver con imágenes de satélite Qué tipo de construcciones hay y en lo urbano te exigirán un mayor nivel de detalle. Además, se ayudará de documentos en las cámaras de comercio o en las superintendencias para ver los cambios que han tenido los barrios. Por ejemplo, si hay construcciones o comercios nuevos.

Igualmente, dice que será importante el aporte de la ciudadanía con información como cartas de compra venta o escrituras.

NOELIA CIGÜENZA RIAÑO
Subeditor de Economía y Negociaciones
En Twitter: @noe_cig